Mostrando entradas con la etiqueta AZUL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AZUL. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de octubre de 2009

¿ÉL, SPARKIE O MIGUELITO?

Es un argumento como todos los demás por el corte de lo que con frecuencia escribo, sin mucho en las palabras, pero para mi gracia o desgracia escrito con el corazón para el perro que nunca quise tener y que cuando llegó quise mucho. Además cuenta con la excusa de entrada habitual para impedir que se hagan muchas ilusiones y poder superar las expectativas…
Ella pasa su tiempo en la oficina, espera pacientemente tinto tras tinto a que llegue la noche, aunque suene contradictorio realmente es muy paciente, para ser concisa es necesario decir que ella muere en el día sin esfuerzo y sin que sea tortuoso. Con la noche llega la hora de poner su cabeza en ese montón de plumas y sentir que es fantasía, que las hadas existen y que bajo su cama vive un gran monstruo del que la salva un príncipe que sube hasta su torre para salvarla.

Él en cambio entrega su vida al trabajo, el día lo pasa en medio de problemas ajenos y pensamientos fugaces acerca de la vida de quienes lo visitan esperando escuchar una respuesta que al fin de cuentas estaba en ellos. Con la llegada de la noche él pone fin a una jornada laboral extenuante y prepara la agenda del día siguiente, así que muere cada noche y vive durante el día.

El tercero de esta historia, que es bueno, y como tercero sufre, se llama Sparkie, es un perro listo que cuida de ella celosamente y disfruta de los juegos de pelota los fines de semana, su hobbie es acabar con el pato de hule que llora cuando lo ahorca con sus dientes, entonces Sparkie, gracias a su ingenio, comprende inmediatamente que no demora en morir y sólo hace una petición antes de hacerlo, pero éste perro piadoso le permite vivir para hacer atentados cada mañana contra él y usar sus ruegos para despertarla a ella sin tomarse la molestia de ladrar, o subir en su cama lo que siempre resulta mal porque ella detesta que lo haga, asì mismo pide que lo saquen al parque a hacer pipi y que le den sus croquetas.

Ella se levanta cuando escucha la alarma de su celular, siente vibrar su almohada, y Sparkie llega con su pato a despertarla con ese sonido poco armonioso que produce el pito del pato de hule que se propaga en la habitación retumbando en una cabeza que acaba de despertar y produce un instinto asesino que saca de la somnolencia a cualquiera.

Él se despierta cuando su televisor se enciende y se escucha el reporte del clima que lee una presentadora que tiene de bonita lo que le falta de acertado al meteorólogo que hace el reporte, así que abre sus ojos, se mete a la ducha, cuando sale busca en el armario ropa para exactamente el clima opuesto al que entre sueños escuchó y es así como siempre su atuendo está de acuerdo con el clima.
…………………………
Primera carta:

Bogotá 01 de octubre de 2009

Hola Azul,

Me hubiere gustado ver tus mejillas ruborizarse, me hubiere encantado conocer esos, tus ojos mágicos… me hubiere fascinado sentir el dorso de tu manos sobre mis mejillas, pero ahora que sé que nunca sucederá, te dejo un beso envuelto en unas líneas que espero se confundan con las tuyas, esperando que sientas como yo, que se te eriza la piel, y que pudo ser mejor… espero tantas cosas … espero que entres en el juzgado e intentes buscarme sin que yo lo note, espero realmente que cuando todo esto acabe te pueda conocer… entre tanto seguiré pensando en cómo ser la princesa que aunque está encerrada en una torre no es tonta e inocente; y en el caótico baile que se arma en mi mente.

Tengo paciencia cada día y espero que entres mientras duermo, ¡podrías venir en una caja de cereales!, o ¡convertirte en sonido para entrar en mi y quedarte ahí mientras me quedo dormida y puedes salir!, sí es excelente, si eres un sonido podrás pasarte por alto a Miguelito el monstruo que vive debajo de mi cama, arg!!! pero si lo haces como se supone que abandone la torre si Miguelito sigue ahí… bueno no digas que no te di ideas, compleméntalas y me cuentas que decidiste, no!!, ya sé!, no me cuentes, sorpréndeme…
Azul, soy paciente pero no viviré toda la vida y quisiera compartir varios años contigo así que si te apuras será mejor, recuerda venir armado porque Miguelito se llama con diminutivo, pero no es precisamente muy pequeño o muy dócil.

SIEMPRE TUYA QUIEN ESPERA CONOCERTE.
[La carta original está firmada delicadamente con tinta rosa y fue escrita en papel perfumado].

Contra carta:

Bogotá 02 de octubre de 2009

Hola!
Cómo vas?, que me cuentas de ti???
Te escribo porque… a quién trato de engañar, esta terapia de la carta es más complicada de lo que pensé, ja! Y saber que a mis pacientes les funciona, y que hay millones de locos en el mundo que la usan, la entregan a nadie y les funciona perfectamente, tanto que se vuelve su rutina!!!!… a ver voy a empezar de nuevo.

Hola Bebé Nena Princesa! (Supongo que así le seguiré diciendo a las chicas con las que salgo, hasta el momento les ha gustado y suena bien, “princesa”, sí, definitivamente es mejor que “bebé” o “nena” es más hasta me gustaría que sintieran que soy su príncipe azul).

Sé que hablamos todo el tiempo y no habría necesidad de escribir porque podría decírtelo pero es que tengo que escribir porque entiendo que es bueno quiero que lo que te diga lo puedas leer una y otra vez bueno no es fácil decirlo cuando lo digo no me escuchas aunque no lo creas intento esconderte en un tango, en mi favorito, en el que escucho los viernes en el bar y en el que pongo mientras pasa el trancón. Aunque tus pies necios corran y huyan, mis pensamientos intensos logran mantenerte cerca, y tu corres y huyes de ti misma y te dices cuantas mentiras quieres para decirme que no vas conmigo, y bueno, princesa yo sigo sin ganas ni de huir ni de seguirte para evitar que lo hagas, y bueno, termino pagando los platos rotos, sólo quiero esconderte en mi tango para que ningún príncipe azul te encuentre y seas siempre mía.

Princesa, te quiero y lo sabes, porqué complicar las cosas si todo puede ser tan sencillo. No peleemos más…
QUIEN TE APRISIONA EN SUS BRAZOS Y NO QUIERE QUE SALGAS DE AHÍ.

[La carta original no está firmada, fue escrita en un blog de papel amarillo con muchos más tachones de los que se transcribieron aquí]
…………………………………………………………………………………………………………………………..

Y después de esto no pasó nada.

Así que de nuevo ella se levanta con ganas de matar a Sparkie pero cuando lo ve agitar la cola prefiere contarle su sueño, y la batalla que tuvo con Miguelito.
Y sí, una vez más él se levanta y escucha el pronóstico, elige lo que debe elegir y se va a escuchar las historias de sus pacientes, historias que no pocas veces ha querido escribir en un libro de cuentos, pero el sufrimiento de cada uno le ha impedido hacerlo.

Segunda Carta:

Bogotá 05 de Octubre: 8pm

Hola Azul!

Te cuento que he adelantado un poco tu trabajo, he enfrentado a Miguelito, en realidad sin mucho éxito pero intento buscar sus puntos débiles para facilitar tu batalla contra él. Miguelito es el monstruo más extraño que ha vivido debajo de mi cama en los últimos años, no para de conversar conmigo, debería ser el monstruo normal que solo gruñe y ya!, eso facilitaría las cosas, pero bueno, no me rendiré hasta desterrarlo de debajo de mi cama, solo que no abandonaré la torre porque sacarme de aquí es tu trabajo azul.
Cuéntame qué has pensado, ¿cómo piensas llegar?.

DE NUEVO YO ESPERANDOTE EN LA TORRE, TU PRINCESA

[La carta original está firmada con tinta rosa y fue escrita en papel crema].

Primera carta real, la de Miguelito, la de entregar a nadie.

Bogotá 05 de Octubre: 10pm

Hola Miguelito!

Seré concreta, eres un monstruo, así que no puedes ser Azul!!! Y bueno yo lo estoy esperando a él, pero debo combatirte para estar lista para cuando él llegue, bueno pero no te puedo dejar del todo porque él tiene que salvarme de ti aunque ya no sé si quiero que lo haga. Creo que me voy a dedicar a contarle al viento lo mucho que te quiero, pero le pediré que se lo oculte a tus oídos el hecho es que te quiero pedir que hagas silencio, ya verás será provechoso para los dos porque serás un guardián sigiloso y despistaras a Azul cuando venga a buscarme y bueno además porque sin música rojas y sin bailes será más fácil derrotarte.
Al final estar es lo que vale, 

LA PRINCESA QUE CUSTODIAS
PD: No le digas a nadie que te escribí.
[La carta original no está firmada, fue escrita en papel perfumado y está bajo la cama de ella, no está botada, la puso ahí para que Miguelito la encuentre].

Contra Carta:

Bogotá 06 de Octubre 2009

Hola Princesa, todavía me pesan tus lagrimas, pero nada puedo hacer por ellas, te las devuelvo junto a esta nota para que las destruyas juntas, tus lágrimas con risas y la nota para que la sumerjas en el olvido. Siento no poder ser quien te consuele, pero es bueno que comprendas que así estamos mejor, tú en tu mundo del lado de la fantasía, verde del pasto y el olor a flores de la primavera, y yo en la realidad de quienes me necesitan, lejos de tu nariz que percibe mi fétido y marchito olor.

EL BAILARÍN DE TANGO DEL QUE SUELES HUIR.
[La carta original está firmada, fue escrita en papel perfumado y él la puso sobre la cama antes de salir preparado para un día de lluvia].
………………………………………………………………………………………………………………………

Y sigue sin pasar algo así que Sparkie en algún momento se cansa de escuchar como ella lucha contra la vanidad y está al otro lado del amor, se cansa de escuchar suplicar al pato y una mañana intenta acabar con él pero los pocos dientes que le quedan no le permiten acabar con él y lo encierran en la rutina continua de un intento de asesinato real y del que no planea servirse porque ya no le importa despertarla; se hizo viejo esperando que llegara alguien para ella con una Filomena para él. Ahora siente frio porque hace mucho no se enciende la chimenea en las noches y él que siempre la cuidó ahora necesita que ella cuide de él, pero ella necesita soñar para vivir y él no está ahí, el guardián de su muerte por su puesto no está en el día.
…………………………………………………………………………………………………………………………

Esta mañana, él entra en el juzgado buscando a Sebastían, el juez, su paciente, y la ve a ella:

-Hola- se sonroja sin razón- disculpa está?

-Buenos días Dr. –(en un juzgado a todo el medianamente bien vestido se le dice “doctor”)- que pena que le pregunte pero no entiendo a quién busca.

-Claro, -se pone nervioso, y quién no, la chica es hermosa y su seriedad abrumadora- que pena con usted, busco al Dr. Sebastián.

-El señor Juez no ha llegado, pero si tiene cita espérelo que algo debió pasarle, él es muy puntual.

-Sí claro, le molesto si me siento aquí? – y señala la silla puesta frente a su escritorio.

-Pierda cuidado, desde que no haga ruido puede sentarse ahí

Y esta es la parte de la historia en dónde él la mira hasta que ella sin levantar la mirada del expediente que revisa, se sonroja, no puede pensar claro y él la observa con cuidado jurando que ella no lo nota.

-Doctor, que pena con usted, el Juez acaba de llamar para decir que tuvo problemas y no va a venir hoy, siento hacerlo esperar.

-No se preocupe yo lo espero…

-Sí claro, siga – pasa un instante antes de que cada uno pueda notar qué acaba de decir- No!, es decir, bueno, usted entenderá, el Dr. no va a llegar, no lo puede esperar, pero podría llamar.

-Es cierto, yo… le llamaré

-Perfecto, apunte el teléfono

-deme un momento –torpemente busca una libreta que tiene en la mano pero deja sobre el escritorio para buscarla, ella sonríe y con una dulzura desconocida para sus compañeros le dice:

-Busca esta libreta- no puede evitar que sus ojos brillen, así como no puede ocultar su risa, ¿cómo es posible que busque una libreta tan grande en sus bolsillos?

Él solo sonríe y quedando en ridículo admite que su sonrisa es de princesa y su mirada enloquece a cualquiera – me temo que sí. Regáleme su teléfono – Y entra Sebastián, que inoportuno, me pregunto si le costaba mucho demorarse unos segundos más para que ella pudiera darle su teléfono y después pasar por distraída por haber dado el de su móvil y no el de su jefe, pero no, Sebastián llega al despacho, recibe el periódico, ella le indica que lo estaba esperando y entran él y Sebastián a su oficina.
Ella empieza a querer apurar el reloj para que Sebastián salga de la oficina del Juez antes del medio día y poder verlo una vez más.

Él oye a Sebastián y piensa en la princesa, de vez en cuando da un consejo a Sebastián y apurando la terapia se despide con la excusa de que Filomena, su perra está enferma,- pediré el celular a tu secretaria para cuadrar una cita.

-Me parece fabuloso, pero deberá ser en la noche, aquí hay mucho trabajo.

Él sale y ella finge no notarlo, la sonrisa sigue sin esconderse, mientras ella vive ahora en el día y pretende enseñarle a él vivir en la noche, Sparkie tan ingenioso como siempre piensa que si el pato no suplica más ya está muerto y se lo puede comer ya que ella lo dejó sin croquetas en la mañana por el afán pero no cuenta con que no pase aire por su garganta cuando intente pasárselo.

FIN.
MARY ALEJANDRA HERRERA BUITRAGO

lunes, 3 de agosto de 2009

é l , d e m e n t e

Organizando mis archivos en el pc encontré algo de lo que escribí el semestre pasado y creo que para empezar, ésta historia del color que cada uno le quiera poner, estaría bn así que ahí la dejo para que pierdan su tiempo.

Para qué describir aquel lugar maravillosos a donde se supone vamos todos cuando morimos si podemos describir aquel al que la imaginación nos lleva cuando estamos enamorados o el espantoso que asecha nuestras noches de desvelo cuando el miedo habita en nuestro corazón. Todo lo que contaré sucedió dentro de un cuarto que imagino está en la mente de todos, su luz no es visible, pero todos sabemos que ahí no hay oscuridad.

Aquel día Valeria estaba ahí, su cuerpo lo habitaba todo, los olores y los sonidos, todo en ella se escapaba. Días antes habían estado Esteban y su familia hospedados en el cuarto contiguo, de no ser por que volvieron su paso por allí habría sido desapercibido y mucho más para Valeria que estaba acostumbrada a los ires y venires del cuarto contiguo. La visita transcurrió sin novedad alguna, apenas si se conocían y sus miradas se cruzaban, las cosas seguían su curso, si es que lo tenían.

Ése día, el día que ocurrió lo que intento contar, Esteban volvió, pero no al cuarto contiguo, sino a éste, Valeria que estaba tan dispersa sintió su presencia y desde el otro extremo de la fría habitación buscó sus ojos, no encontró en ellos lo que buscaba, pero fijó su atención en esas dos señales de vida que se encontraban en aquel lugar, él contrario a lo que pasa cuando se está predestinado en una historia a conocerse, no la vio, no quiso hacerlo, de ser así sin esfuerzo alguno lo habría logrado, se limitó a escrutar el lugar con su mirada y delicadamente guió sus manos por las paredes de la hostil habitación, su recorrido no alcanzó a terminar cuando un llamado exasperado de Helena interrumpió su inspección.

Valeria seguía inmóvil, solo observaba sus ojos musitar alrededor del lugar mientras sus dedos intentaban rodear la habitación buscando quien sabe qué. Cuando Esteban se percató de la presencia de Valeria, ella huyó de sus ojos y se sonrojo, su expresión parecía un intento de excusa, y con un susurro casi imperceptible le saludo, Esteban sorprendido por su reacción se acercó lo suficiente para sentir el calor de su cuerpo sin generar el menor contacto, le sonrió y disfrutó del silencio por largos segundos, -qué haces acá- dijo ella con un hilo de voz. De repente se movió todo, frente a sus ojos las paredes cambiaron de lugar, ya no eran 4 paredes dispuestas en un rectángulo, ahora eran 5, una entrecortada en la otra, pero ni siquiera ello logró sacarlos de sí.

-No lo sé, muchos entramos y salimos de muchas partes sin saber porqué o para qué esperando que eso o afecte nuestro oculto objetivo... bueno, ya sabes esa crónica insatisfacción…- hubo un silencio, una aprobación a la falta de respuesta, Valeria realmente no esperaba nada así que poco le interesaba lo que Esteban pudiera decir, lo único que los ataba era esa atracción que les impedía soltar sus y repelaba sus rostros impidiendo que la tensión se anulara- creo que busco una respuesta, creo que aunque me agrada estar cerca de ti, no fue esa la razón de mi visita- dijo Esteban tan fríamente que la temperatura disminuyó notablemente.

- y la encontraste?.

-Aún no.

-Y crees que la hay, es más, hay una pregunta que necesite una respuesta que se encuentre en mi habitación?.

-No- respondió él, pero su voz flaqueó y antes que Valeria pudiera reaccionar se alejó, notó el cambio del lugar, notó la quinta pared, estaba lo suficientemente confundido como para sospechar que ocurría, quiso aclararse, intentó recostar la frente sobre el muro frío,sin mucho exito en realidad y perturbado por la situación, por aquella mujer seductora y pero imposible, después de un instante volvió a encontrarla en su ángulo de visión un tanto alterado para entonce,... seguía en el mismo lugar.

-¿Quién más vendrá?

-Nadie más, ellos esperan a fuera, no entrarán.

-No debiste volver, regresar es siempre más peligroso. Sentí el movimiento de tu cuarto la semana pasada, entré mientras descansaban, encontré esto- y sacó del bolsillo una envoltura dorada- bueno cuando lo encontré tenia un chocolate, si es eso lo que buscas de la caja que está en esa esquina toma los que quieras y por favor vete.

-¿robaste un chocolate mientras descansábamos?

- Sí pero te lo estoy devolviendo, tómalo y vete.

Esteban se acercó a la delicada caja, la abrió y tomó unos cuantos chocolates, después probó uno y sonrió, -son mejores que los míos, me llevaré algunos- los dos rieron y tras unos instantes el ambiente se distensionó, aparecieron dos o tres paredes más, jugaron a las escondidas y compartieron un par de bombones.

Esteban era un hombre maduro y serio, ella una mujer madura y sería, la habitación, ni madura, ni sería, solo caprichosa y rebelde quería jugar, sentir que reían y corrían, y en un primer momento así fue, pero Esteban recordó de repente el grito de Helena que se había producido hace algún tiempo, así que detuvo a Valeria, se despidió y empezó a pasar sus manos con la mayor delicadeza por la pared opuesta a la puerta, siguió una por una hasta dar la vuelta, Valeria retomó su lugar y se prometió así misma hacer silencio a menos que él le pidiera lo contrario.

Ahora cuando todo aquello ha pasado me pregunto que tenía en la cabeza Valeria ¿para qué el silencio si ella sabía de ante mano que lo que él buscaba trae consigo el silencio sin importar si antes lo había o no?. Sin embargo así lo hicieron, ella en silencio y el siguiendo un rastro que solo el imaginaba alrededor de su imaginación.

Las horas pasaban y cada vez aparecían, más y más y más paredes, de modo que él jamás podría recorrer toda la habitación, cuando estuvo lo bastante estrecha como para que Valeria no soportara más la ausencia de su compañero aún cuando lo tenía tan cerca, posó sus manos cálidas sobre su rostro, se perdió en sus ojos; él, sí él porque siempre “él” será mejor que Esteban, desesperado lo único que vio fue un mar de magma en sus ojos, su corazón se dedicó a delatarlo su sonido era fuerte y casi parecían golpes de un melódico tambor, su mente aún no lograba enfocar la imagen. todo era fuego y liquidez, magma que se agita impulsado por la temperatura y algún fenómeno físico que un estudioso podría explicar, en medio de lo que sentía su boca hablaba con la ayuda de algunos órganos formando un sistema sin guía que le pusiera orden lógico a lo que balbuceaba:

-¿Porqué es tan malo regresar? ah?, porqué no puedo volver?, cuál es tu afán por que me valla?- era un balbuceo deseperado y sin control, màs bien mudo y nostàlgico, lleno de fuego, de lìquidez, de nostalgia y finlmente con el frio que él solía generar forjaba piedras de sensaciones que solo se pueden comparar con las mariposas que "los cursis" sulen sentir.

-No he dicho nada, solo he decidido tomarte porque cuando queremos algo lo tomamos y lo hacemos nuestro, a veces lo conservamos intacto y lo sepultamos en un baúl al que el travieso viento que con todo juega y todo lo cambia tiene restricción de entrada para que no pueda pasar a darle un respir, hay quienes prefieren darle respiración boca a boca cada vez que lo sienten ahogado; otros lo exhiben como un trofeo pero igual lo asfixian en una fina vitrina; yo soy de las que lo expone al cambio, lo sujeta al calor para que se haga blando y al cambio para que su forma no sea una sino la huella de varias.

-Valeria no puedes pretender que cambie para ti...- algo de sensatez volviò a su mente en quel momento- ahora voy de salida, otro día te lo explicaré, cuídate, como bien, adecua tus horarios la vida habitual, endulza el café de las mañana y no dejes de compra esos deliciosos chocolates que sólo aquí puedes conseguir, por el resto de excesos no te preocupes, estaré bien.

Y empezaron a desaparecer lentamente y en orden las paredes.

-¿Cómo sabes mi nombre, jamás lo mencioné, no hay placas, no hay letrero ni registros, de donde lo sacaste?

-Es parte de la habitación, siento que éste lugar es Valeria, siento que cada lugar esta llenó de ti, esa pared te ha visto dormir, y aquella dice que le encanta verte sonreír, he sentido en la habitación contigua el olor a frutas de tu cabello y ahora soy parte de ésta habitación, y para ella declaro, para que quede en el ambiente grabado, que me encanta el frío y la quietud, que me molesta tu alegría y calidad, eso es todo, permiso- esquivó su mirada y la atravesó.

Valeria lo miró, una lágrima recorrió su rostro, cerró los ojos, puso las manos de Esteban sobre su cuello y sin oponer resistencia le permitió a su corazón que dejara de latir antes de permitir que él quisiera jugar con los demás a formar un laberinto del cual todos eran la puerta.

Esperaba pacientemente el día que pudiera ella frecuentar su aliento y el hedor de su piel sin sentirse culpable a nadie se le ocurre suicidarse por un ser racional… fue traicionada y el amar no implica que el otro también lo haga, eres feliz sin pensar en el otro.

Dice la historia que el amor nunca la dejó morir, habitar y escapar, nada más. Es la historia más real que he contado, porque la imaginación puede también enamorarse de su mente, él, el d e m e n t e puede también inspirar en la más absurda forma un sentimiento tan humano y hacerla un portal…